Hermostros.

Hermostro nuevoblog

Los hermostros no comen, juegan con la comida.
Cuando están preocupados se ponen verdes, cuando están contentos amarillos y cuando duermen desaparecen.
Los hermostros no afirman, responden con preguntas. Y cuando pintan, dicen cosas, porque usan labios de lápiz.
Sus besos no son cualquier beso, cuando uno decide darlo, el otro -¡pobrecito!-, no puede escaparse hasta que el primero decida concluir.
Algunos tosen, y tosen fuerte como los truenos porque fuman.
Los hermostros no lloran –cotidianamente son seres alegres- pero cuando están tristes, llueven.

Colaboración: Indalecito.

Ejercicio Plástico de David Alfaro Siqueiros

Sintésis.

David Alfaro Siqueiros fue en México uno de los principales exponentes del movimiento muralista de su época, pero además de eso, era un revolucionario: luchaba contra el gobierno y tenía una marcada ideología comunista. En sus obras, él plasmaba la realidad social de su tierra, pintaba para las masas, para comunicar su causa.

Cuando Siqueiros llega a la Argentina, en 1933, con el mismo objetivo,pintar para las masas, un arte que reflejara la realidad social, el gobierno Argentino no le da permiso  para realizar su obra en la vía pública, por lo controvertido de su propuesta. Y fue por eso que no le quedo otro camino al artista que aceptar la propuesta del burgués Natalio Botana, dueño del diario “Critica”, quien lo invito a pintar en el sótano de su mansión en Don Torcuato.

En cuanto al mural en sí, dice que no será una revolución social, pero si una revolución desde la técnica. Siqueiros, junto a la ayuda de sus colaboradores Antonio Berni (artista plástico), Lino E. Spilinbergo (artista plástico), Enrique Lázaro( escenógrafo) y Juan Carlos Castagnino (arquitecto), logro una obra donde se diluían las individualidades para dar lugar a una “obra colectiva”

El mismo sótano era una burbuja de cristal sumergida en el agua en donde sus personajes, se ven claramente apoyados en la misma, y nosotros, los espectadores estamos dentro siendo observados.

Lo que hizo indeleble la obra y que perdurara por muchos años, fue la elección de la pintura y las herramientas para llevarla a cabo: utilizo pintura industrial, o resinas sintéticas, las cuales contenían piroxilina y silicato-utilizado para techo y paredes- mientras que para el piso, genero las figuras a través de cemento coloreado, donde cada color es un bloque de piso.

Gracias a ello, el mural, que ha sido castigado de muchas maneras a lo largo del tiempo, y con el paso de varios propietarios de la mansión “Los Granados”,- posteriores a su originario dueño Natalio Botana-, ha sobrevivido sin dejarse atravesar por el poder destructivo del tiempo, de la humedad, de filtraciones, del grafiti, del cal, de los menesterosos que han sido huéspedes, y por sobre todo de aquellos dueños de la propiedad que  han ignorado e incomprendido el significado, el  valor, y contenido de aquella gran obra monumental.

El paso de Siqueiros, con su ideología y su técnica muralista genero un antes y un después en proceso de conformación del arte nacional.
Lo malo es que poco conocemos los Argentinos de esta obra que hoy en día es patrimonio nacional.
Tras  permanecer años guardado en un contenedor, el mural del artista David Siqueiros Alfaro salió a la luz y se lo puede ver en Aduana Taylor,que funciona como Museo del Bicentenario.

La película el Mural de Héctor Olivera refleja con excelencia el paso del artista por nuestro país.